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martes, 16 de junio de 2015

¿Conoces los defectos ópticos más comunes?

En la actualidad existen numerosos defectos ópticos que pueden afectar a nuestra visión. En el post de hoy queremos daros a conocer algunos de los problemas principales que podemos encontrarnos a la hora de la revisión de nuestra vista. 



Miopía

Es uno de los defectos ópticos más comunes entre todos los existentes. Se basa en que la persona ve de peor forma los objetos que se encuentran a mayor distancia.

La miopía, a diferencia de otros defectos ópticos, puede aparecer desde la niñez y cambiar su graduación con el paso del tiempo. Asimismo se pueden distinguir dos tipos principales de miopía como la simple, inferior a 6 dioptrías y la miopía magna, superior a 6.




Hipermetropía

Es el defecto óptico opuesto a la miopía. Ocasiona que se vean borrosos los objetos más cercanos a nuestros ojos, aunque con el paso del tiempo puede darse en los objetos más lejanos. A diferencia de la miopía, la hipermetropía no suele presentarse en los menores ya que sus ojos se acomodan a la situación. Sin embargo, a partir de los 40 años la vista empieza a sufrir los problemas de esa acomodación provocando fatiga visual o dolor de cabeza, lo que no debe confundirse con otro problema óptico como es la presbicia o vista cansada.



Astigmatismo

Se basa en la visión borrosa de los objetos tanto cercanos como lejanos por su enfoque en un mismo punto de la retina. Puede ocasionarse por genética o por traumatismos y tras procesos quirúrgicos. Los síntomas que puedan presentarse varían mucho según la edad o la genética con la que contemos pero en general se traducen en visiones borrosas y, en ocasiones, fatiga visual.

Pueden distinguirse distintos tipo de astigmatismos como el simple que sólo afecta a un eje, el compuesto, cuando se da junto a otro defecto óptico y el mixto, con un eje enfocado delante de la retina y otro detrás.

miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Sabes qué es el parpadeo y cómo funciona?

Según la RAE, parpadear es "abrir y cerrar repetidamente los párpados". Este movimiento se hace de forma inconsciente e involuntaria (en la mayoría de los casos) y se realiza de forma continuada, como respuesta a los estímulos de nuestro alrededor.



Y los párpados, ¿qué son? Son órganos que cubren la entrada a la cavidad orbitaria. la parte interior se encuentra cubierta por una mucosa llamada connjuntival, la exterior está cubierta por la piel. Entre ambos extremos existe un tejido muscular mediante el cual los párpados pueden realizar este movimiento, abriéndose y cerrándose. 

Pero, ¿por qué parpadeamos? Este movimiento tiene varias funciones:


  • Distribuir la lágrima de forma homogénea sobre la superficie ocular con el fin de limpiar e hidratar los ojos.
  • Evitar el deslumbramiento. Producido tanto como la luz natural, como las artificiales o por una exposición del ojo a luz excesivamente fuerte.
  • Proteger de posibles lesiones, es decir, es un mecanismo rápido de defensa del ojo cuando un objeto se acerca demasiado.
  • Proteger al ojo de la desecación por la exposición al aire, y las distintas composiciones y temperaturas de este.
  • Reposar y relajar los ojos.
¿Sabías que si te llevas más de un minuto sin parpadear comienzas a sufrir desecación lagrimal en la córnea y empezarás a sentir molestias como escozor?




martes, 14 de abril de 2015

Lágrimas, ¿sabes de qué se componen y para que sirven?

¿Sabías que de media una persona genera unos 170 litros de lágrimas a lo largo de toda su vida?. Hay lágrimas de dolor, tristeza, alegría, relajación... Hoy descubrimos su composición y utilidad.

La lágrima se compone de una parte lipídica, formada por ácidos grasos que producen las glándulas del párpado, que evitan que se evapore; también tienen una parte intermedia acuosa y por último, un componente mucínico que se encarga de mantener la lágrima adherida a la superficie de la córnea. Si una de ellas es alterada, aparecen patologías como la del síndrome de ojo seco.

Ya conocemos de qué se compone una lágrima pero, ¿sabemos para qué sirve?


La función principal de las lágrimas es la de proteger la superficie de la córnea, nutriéndola y mejorando su calidad refractiva. Cuando el ojo está humedecido, el resto de lágrimas son drenadas al sistema lagrimal, aunque hasta el 25% de ellas suelen evaporarse por el aire. Ante una agresión externa, la glándula lagrimal se pone a trabajar para evitar que dañe el ojo. Así, cualquier tipo de cambio de temperatura, motivaciones psíquicas u objetos extraños llega al cerebro para aumentar o disminuir la producción de lágrimas dentro de nuestro sistema nervioso no consciente.